Lamusha ya es mujer, tiene diez años. Lamusha es África, es niña. Le duele el codo, el otro día se tropezó cuando iba a buscar agua al pozo de la escuela. Balbucea, no sabe hablar francés, pero no lo necesita… las palabras se caen de los ojos, de las lágrimas y de las medias sonrisas…
Lamusha conquista el rincón más sucio de mi alma, lo perfila y lo unta de laterita… no se despega… me clava cada milímetro de su sonrisa… me roza la mano… entonces comprendo que allá todo va más lento, y las caricias son infinitas…