En la calle de atrás

donde sólo llegan rumores

en la oscuridad

Parece que han muerto las revoluciones, que los ideales se han escondido bajo el felpudo de las casitas con jardín y perro. Carecen de importancia las luchas por la justicia, la paz o la justicia; y para pintar nuestras conciencias de rosa fantasia organizamos telemaratones de caridad de lo que sobra.
El dinero mueve montañas, pero a las montañas parece no importarle. Bajo un mismo techo de estrellas vive gente columpiándose en una luna en forma de «ce» de consumo y riéndose de los revolucionarios, que aunque nunca perfectos, demostraron el valor de luchar por lo que creían justo…. mientras en la habitación de al lado otros mueren con «eme» de miseria cultivada por los ricos que somos, a fin de cuentas, los culpables de esta ruleta rusa.
Pero allá, donde las sombras no nos dejan ver. Miles de personas trabajan, en silencio, por nivelar la balanza de la vida y de la muerte.

1 Comentario

  1. No es que las revoluciones mueran, es que las pocas que tuvieron exito fueron traicionadas por los que vencieron.. El poder corrompe, me temo.

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