Tras las notas arrancadas al grupo de moda, lágrimas amargas de tristeza y desesperanza quedan atrapadas en sus mejillas, que contradijeron a la adolescencia imaginando una historia de amor a través de las montañas que separan sus mundos inmersos en la melodia de una canción que se repite mil veces, siendo la única forma de no olvidarse jamás.
Se atrevió a tentar al corazón, a besar sin cariño, se atrevió a jugar con su vida y se quedó prendado.. ahora llora, mira a las mismas estrellas que ella mira, y juntos, separados por cientos de espinas en forma de kilómetro, sueñan el momento de volverse a ver en el paraíso donde se conocieron, y allí, entre caricias, volver a quererse tal como son.