Necesito un descanso, morirme unos meses, cortar las tiras de seda que me unen a las oscuras baldosas de la plaza mayor. Necesito dejar de ser quien no soy, de llorar por nada, de amargarme cada noche en cada bar. Atar brazos y pies a mil palomas, volar hasta donde la tristeza no me encuentre jamás…
Me voy una temporada…
Mil perdones a quien no haya querido lo suficiente…
Nos vemos… espero…