Ella tenía novio y sin embargo Él la amaba…
Él tuvo novia, y Ella rompió con su pareja…
Él vivía triste, sintiéndo que a si mismo se engañaba intentando arrastrar por el camino a aquella que prefería quedarse al margen. Ella se sentía extraña, algo por dentro sucedía que conseguía hacerla olvidar todo por tomar un café. Y Él lloraba, maldiciendose por no haber dado aquel paso que podría sacarle de la tumba que cavaba con cada beso inmaduro en el parque de turno. Y Ella sonreía, aunque por dentro se le clavaban mil navajas cada vez que los veía juntos…
Y un día sucedió… Reuniéron el valor suficiente para abandonar sus miedos infantiles, se atrevieron a cruzar el puente de miseria que los separaba, se miraron a los ojos y sonriendo, decidieron apostar por su amor mientras se rozaban la punta de los dedos sintiendo que el tiempo se paraba detrás de sus espaldas.
Ahora, tal vez los puedas ver, tímidos, felices, acariciándose con sus miradas mientras pasean de la mano por el mismo camino, muchas tardes después del atardecer…