Te afectan mis generalidades, como yo generalizo todo lo que me afecta; te sientes aludida por palabras huérfanas de musa ni inspiración; te defiendes a la ofensa de golpes de ciego en la noche… pero no importa… demos carta blanca al reproche… disfrutemos escupiéndonos versos a la cara… porque intentando odiarnos grabaremos nuestro amor en aquel banco que nos escuchó llorar muchas tardes del verano.
Y reitero, me retiraré mil veces de mil batallas, no me dejaré la piel en castillos de naipes de cervecería, ni me ahorcaré con el cable del teléfono que nunca suena… no te sientas preferente, no me dejaré atrapar ni por ti ni por nadie… la época de la cacería ya terminó… los cazadores de largo rifle se irán a sus caseríos, con sus perros, cánidos traidores de la naturaleza, y disfrutarán de sus cocineras, de amantes y de prostitutas de lindo culo y buen anzuelo… mientras el zorro, cansado y viejo, se esconderá en su madriguera, para, un día enfrentarse a los perros, a los cazadores y a sus putas, y demostrarles, que por haber huido mil veces, mil veces pudo seguir viviendo.