Tu mundo es tuyo compañero,
sin alquileres, sin repeticiones,
sin segundas oportunidades
de convertir las sonrisas en plumeros,
de esos que arrancan las miserias,
de los que ocultan los corazones tristes.

Y allá afuera hay más vida,
suficiente para empacharse esta noche,
y la próxima,
y la que vendrá.

Duerme si tienes sueño.
Deleita el paladar y las arterias.
Hazte el bohemio, sírvete un vino.
Disfrázate de fucker o de poeta.

No dejes de amar a quien te ama.
No olvides nunca los recuerdos lindos.
No destierres los sueños de la almohada.
No maldigas los años vividos.

Enamórate cada noche sin despecho,
de quien tal vez se cruce en tu camino.
Destroza la cama, despierta al vecino.
Guiado por el principio de la acción sin daño.

Toma un café con la vieja Sole,
la muy puta no se irá tan fácil de tu casa,
al fin de cuentas no será quien te abandone,
cuando amanezcas amarrado a un día nuevo.

Volaremos juntos, algún día.
La primavera volverá tras el invierno.
Disfruta de lo pequeño, lo sencillo.
De momento habrá que atravesar este desierto.