Y así apareciste.
Sin pensarlo, sin esperarlo.
Como llega la lluvia por estas latitudes.
Como golpea la brisa en la mañana.
Como quema el sol en las tardes de otoño.
En silencio, por sorpresa.
Así apareciste.
Armada con sonrisa y ojos lindos.
Con historias bonitas y futuro incierto.
Cargada de miedos y noches tiernas.

Y así, en esta tormenta de verano que no llega.
Inundas mis días con palabras felices.
Alegría.
Y, desde esta ventana… te espero