Y pasan horas y minutos. Y el mundo calla y el cielo respira.
Ganas de compartir aire y rectas de besos.
Y gusta pero asusta. Y pasan los días.
Entre tensiones y mariposas. Entre escrituras rápidas y cansancio acumulado.
Y tal vez chocar en una esquina, o en un buen lunes.
Porque el mañana no está escrito y el ahora no es claro.
Porque todo gira y evoluciona, a veces demasiado rápido.
Modularse, respirar, mirar al frente.
Y mientras espero, suspiro.