Le buscamos en cada una de las esquinas del cuarto, de la iglesia, del salón.. tras la puerta …

Le gritamos, le llamamos, le lloramos, le preguntamos y parecía que no nos escuchaba…

Y creímos que se había ido, y nos volvimos, y dejamos de buscar….

y pasamos a su lado… sin mirarle, entramos a su casa sin invitarle… le hablamos a sus espaldas… y al irnos le dejamos un café en vaso de plástico… y él nos dio las gracias… y nos sonrió

Con la colaboración de www.joaquingarcia.tk