En la calle de atrás

donde sólo llegan rumores

Y cruzó la esquina

Y cruzó la esquina, buscando la boca de metro de al fondo a la derecha.
Y cruzó la esquina, esperando que le tocara la espalda un «no creías que iba a dejarte marchar».
Y cruzó la esquina, y los celos le mordían los tobillos.
Y cruzó la esquina, y pensó que lo mejor es renunciar.

Y cruzó la esquina, planteó tirarse hacia lo fácil.
Y cruzó la esquina, y las lágrimas ahogaban su ansiedad.
Y cruzó la esquina, las estrellas se apagaron a su paso.
Y cruzó la esquina, y rezó por ya no verla, nunca más.

3 Comentarios

  1. Y una parte de él se negó a cruzar la esquina, se negó a no verla nunca más…

    Un saludo!

  2. Y, sin embargo, estaba seguro de que nunca debió cruzar aquella esquina…

    Tal vez aún estuviese a tiempo de regresar sobre sus pasos…

    Un abrazo, amigo.

  3. es curioso, quizás sea que Dios no existe o no me hace mucho caso, pero cada vez que rezo por perder a alguien me lo encuentro al poco tiempo recordándome lo imbécil que he sido…

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