Y afuera, llueve
Camina el vagabundo,
Hombre y perro,
Vuela el silencio en calles grises,
Soledad infame.
Y afuera, hace frío
Dos muchachos se besan pese a la lluvia
Carne de otorrino
Una loca ríe callada
Como con vergüenza.
Y afuera, sopla el viento
Suena una cumbia de plástico
Con sus cincuenta pasados se atreve
A buscar a la secretaria linda
Acabará solo, patético.
Pero en estos valles el alma arde,
Y el corazón,
Y las tripas,
Recuerdo de sonrisa de niña
y sabiduría adulta
No dejar de pensarte,
Tenerte ganas.
Chocar los dientes al hueso,
hasta que estalle.
Gritar a la luna, tocar el techo.
Cintura con cintura, navegar hondo.
Saborear poro a poro, esencia bendita.
Y las ganas concentradas, en bote de conserva.
Será añejo cuando lo probemos, pero no pasado,
El futuro es algo para ir saboreando mientras pasan los segundos.
Sentirse conectado, cordilleras vencidas.
Y entonces la alegría, Al menos por soñarte.