Lo jodido es que no te quiero. Que te miro y eres como una chica como las demás… quizás más linda, con un ligero brillo en los ojos casi imperceptible… nada más… Casi no te conozco, me eres extraña, aunque hayamos quemado miles de horas hablando sin parar. Para mí eres la chica con la que sólo un estúpido querría algo serio… Pero me duele, me muero por dentro cada vez que él te besa. Lloro en la noche cuando te vas, dejándome en la compañía de una cerveza en la trastienda de cualquier estercolero. Y te vas sonriendo, mañana nos vemos, me dices…
Y el te escribirá versos con toda su alma. Follaréis lo que queda de noche hasta que el sol te advierta de que tienes que llegar a casa antes de desayunar. Te sentirás afortunada, libre, realizada…quizás la princesa que un día soñaste ser…
Pero te diré algo. Cuando todo se desmorone para siempre. Cuando los años pasen y cualquier cabrón se aproveche de tu suerte. Cuando propia vida se vuelva contra ti y te sientas vacía y sola…Yo seguiré siendo el mismo de siempre, el uno entre todos los ceros, el perro verde de las canciones de Marea, el caballero que se retira de una batalla en la que, en ocasiones, vale más la pena ser el vencido.