48 horas.
De pensarte.
De soñarte.
De tenerte ganas.

48 horas.
De infartos al toque.
De recordar la pelea
De hacerme polvo.

48 horas.
Que me acercan y me alejan.
Al mismo tiempo.
Al final incierto.
A este verano inexplicable de dos semanas.

48 horas.
Para que la revolución triunfe
al menos un rato
Para las trincheras con pelusa.
Para engancharme al peligro.
Para parar al mundo.

48 horas.
Para verte.

48 putas horas.